Cómo crear una experiencia de marca inolvidable

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¿Te gustaría que tu marca dejara una impresión para siempre en tu cliente?

En medio de las muchas compras que hace y entre toda la publicidad que ve, imagina dejarle una impresión asociada a emociones positivas, duradera, que le dejara con ganas de no perderte nunca de vista y recomendarte a todos sus conocidos. ¿Molaría, verdad?

Es uno de esos elementos que, en conjunto con otros, hará que tu marca funcione, o lo que es lo mismo te ayudará a vender con naturalidad.

Buenas noticias: es posible, construyendo una experiencia de marca inolvidable.

En este artículo, quiero que nos adentremos en qué es una experiencia de marca, cómo puedes crear la tuya y te daré ejemplos de aquellas que mejor funcionan para que saques tus propias ideas.

¿Estamos listos?

Primero, ¿qué es la experiencia de marca?

Aunque posiblemente cada quien tenga su propia definición, con sus múltiples matices, la experiencia de marca es todo lo que forma parte de ella y que tus clientes pueden vivir y sentir, cuando interactúan con tu negocio.

Por ejemplo, los visuales y los textos son una parte obvia, estimulan la vista y producen muchas emociones.

¡Pero hay más!

Aquí te dejo otros elementos importantes a la hora de crear una experiencia de marca inolvidable:

  • Tu forma de atender a tus clientes, si pueden interactuar contigo directamente o no.
  • Tu punto de venta (físico o virtual).
  • También el seguimiento.
  • La fidelización de tus clientes.
  • El tono que empleas en tu comunicación.
  • Las muestras o regalos que les das…

 

En resumen, diríamos que es todo lo que emociona, estimula los sentidos y deja huella en tus clientes.

Pero, ¿sabrías cómo construirla sólo con esto? ¡Claro que no! Vamos con ello a continuación.

¿Cómo ha de ser tu experiencia de marca?

Incluso teniendo claridad sobre los puntos que te adelanté acerca de qué compone una experiencia de marca, hay ciertos aspectos clave para evitar que tus esfuerzos sean inútiles.

Sí, lo que estoy a punto de contarte ahora, es fundamental que lo sigas al pie de la letra, porque de lo contrario tu experiencia de marca puede transmitir la impresión equivocada.

Entonces, ¿qué hace que una experiencia de marca funcione?

  • La coherencia.

La experiencia de tus clientes ha de ser coherente con tu personalidad de marca (psst, para esto va muy bien la técnica de los arquetipos de personalidad de marca, de la cual te explico más detalles aquí).

  • La consistencia y la calidad.

Una buena experiencia de marca es consistente y refleja la calidad de tu producto o servicio en todo momento.

  • La emoción.

Por supuesto, la experiencia que brindes a tus clientes ha de ser ¡emocionante!

Un consejo: No olvides trabajar siempre el mismo tipo de emoción.

Y por si te interesa ahondar en el tema, la especialista y referente en esto es Gemma Fillol.

  • La expectativa.

Has de conseguir que tu experiencia vaya un pasito más allá de las expectativas.

Por ejemplo, a través de un tarjetón de agradecimiento, o un detalle para el cumpleaños de tu cliente. Quizá pueda ser una llamada después de haberte contratado, o ese “extra” que no esperaban…

Hay muchas posibilidades, sé creativo.

Como verás, si reúnes todas estas cualidades en los distintos elementos de tu experiencia de marca, ¡será inolvidable!

Por eso, sólo queda pasar a la acción y para ello, quiero ilustrarte con un ejemplo, que seguro que despierta tu imaginación y te expone a nuevas posibilidades en tu experiencia de marca.

Un ejemplo de experiencia redonda e inolvidable

Me gusta mucho la marca Lush. A ver, prefiero comprar a empresas locales y más pequeñas, pero reconozco que de vez en cuando caigo, precisamente por su marca.

Siempre que compro uno de sus productos, es toda una experiencia:

  • Olores.
  • Texturas.
  • Las propiedades de sus productos, respaldados por valores (zero waste, sin maltrato animal…)
  • Trato personalizado.
  • Packagings (reciclables) que dan gusto tener al lado de la bañera…

 

En definitiva, es un deleite para todos los sentidos que, además, resuena con mis valores.

Y hay más. La última vez, hice una compra online. Recibí mi paquete en casa y dentro estaba mi pedido, todo bien envuelto y mono. Pero además, había un pequeño sobre de regalo, con una notita a mano de la dependienta, con muestras elegidas para mí. Me enamoré.

Puede gustarme más o menos el producto, puedo incluso cambiar y dejar de interesarme en la marca… ¡pero esta experiencia no la olvidaré!

 

¿Qué te ha parecido? ¿Has experimentado algo así con alguna de tus marcas favoritas?

Seguro que sí, por lo que ahora, te propongo que revises tu experiencia de marca y te asegures de que sea perfecta, coherente. Cuando la tengas, busca ese extra que te hará conectar con tu cliente para siempre.

¡Ah! Y acuérdate de que el objetivo es que tu cliente se sienta especial siempre que esté interactuando con tu negocio.

Para cualquier duda sobre cómo dar forma a tu experiencia de marca, o para que nos cuentes tu propio ejemplo con otras que te hayan enamorado, ¡te espero en los comentarios!

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