rebranding

A ver si lo adivino. Llevas pocos años con tu negocio y ahora va cogiendo cada vez más fuerza.

Las otras marcas que ves en las redes te parecen chulísimas y empiezas a sentir algo de envidia. Te planteas cambiar tu identidad visual de marca, pero la idea te pone nerviosa y no sabes bien, bien si es lo que toca.

¿Será el momento correcto? ¿Mi negocio está preparado para esta inversión?

Te comparto 4 señales que te indican si tu negocio necesita un rebranding.

Presta atención a las señales

1. Tu marca la has diseñado tú misma

 Salvo que seas diseñadora gráfica, con una buena formación en estrategia de branding, esta es la señal inequívoca de una marca que necesita ser cambiada. Al principio, somos muchas las que empezamos con una marca DIY. No tenemos mucha idea de quién es nuestro cliente ideal, nuestra diferencia de marca, etc. Lo más probable es que ahora tengas estos puntos mucho más claros, pero que los visuales de tu marca no los reflejen muy bien.

Además, te digo una cosa: el diseño gráfico a lo Juan Palomo se nota. Y precisamente, da la sensación de un negocio que acaba de empezar. Si quieres seguir creciendo, esta es una señal que no puedes ignorar mucho más tiempo.

2. Tienes mucho alcance pero pocos clientes

O, lo que puede ser lo mismo, te contactan muchas personas que NO forman parte para nada de tu público objetivo. Por lo tanto NO te compran. Esto te indica que tu marca usa códigos visuales que atraen de forma subliminal a una persona que no va a convertir. Y esto ocurre simplemente porque tu servicio o producto no está pensado para ella. ¿Te imaginas los resultados que obtendrías y el tiempo que ahorrarías, si el universo visual de tu marca atrajera sólo a tu cliente ideal?

Esta señal es un indicador importante de que tu estrategia de marca no está bien ejecutada. En ese caso, te recomiendo hacerle caso de forma urgente, porque es vital para ti y tu negocio.

    3. Tu marca no está a la altura de la calidad de tu servicio

    Es un punto que veo demasiado entre mis seguidores. Dan un servicio brutal, poniendo toda su alma en entregar la máxima calidad a su cliente… Y los visuales de su marca son una chapuza. Un poco pasados de moda o muy, muy vistos en su sector. O incluso, ¡todo lo anterior!

    Por muy superficial que parezca, tu audiencia debería poder darse cuenta del valor que aportas con tu negocio en un solo vistazo. Es como si encargaras online una botella de champán y te la entregaran en envase de plástico. ¿Te imaginas tu reacción? ¿Cómo vas a creer y confiar en la calidad del líquido que contiene, por muy bueno que acabe siendo?

    Esa es otra señal de que te estás dejando dinero en la mesa. Te recomiendo analizar muy bien si es tu caso o no, para ponerle remedio cuanto antes.

      4. A primera vista, nada diferencia a tu negocio de la competencia

      Si sientes que no tienes la visibilidad suficiente, que la comunicación de tu negocio se pierde en medio del ruido y que nadie te hace destacar entre tus competidores… Es otra señal de que necesitas plantearte un rebranding.

      Es importante que tu branding sea único, remarcable y memorable, para posicionarte de manera clara en tu sector. Si te pareces mucho a los demás, es muy probable que no estés captando la atención que te mereces. Por lo tanto, pierdes oportunidades de conectar y vender a todas las personas que podrías.

      Esta es una señal más discreta, o al menos fácil de ignorar. Pero, al igual que las demás, puede tener un coste elevado para tu negocio.

        ¿Has detectado señales de que tu branding necesita un lavado de cara?

        Te recomiendo empezar apuntando lo que funciona y lo que no funciona tan bien en tu marca. Para hacerlo puedes tomar de referencia los puntos anteriores: público objetivo, conversión, percepción de la gama y calidad, tu propia sensación frente a tu marca actual, etc.

        Lo siguiente es empezar a investigar y contactar con profesionales del branding. Aunque no te plantees hacer el rebranding de inmediato, te ayudará a entender mejor cómo vas a poder hacer este cambio. Cuando estés decidida a dar el paso, ya sabrás explicar exactamente lo que necesitas y, con suerte, con qué profesional trabajarás este cambio.

        Recuerdo: el rebranding no es un proceso rápido, así que todo el tiempo que puedas ganar es bueno.

          Rebranding: ¿es realmente una buena idea invertir en ello… ahora?

          No quiero acabar este artículo sin obviar esta pregunta delicada. El branding representa una inversión importante. De dinero, obviamente, pero también de energía y tiempo. Nunca parece un buen momento y más en este contexto económico. La simple razón es que es difícil cuantificar el dinero que NO ganamos con un branding que ya no funciona.

          Pero como has podido ver en este artículo, un branding obsoleto o amateur, influye directamente en tu visibilidad, tu relevancia y…en tu facturación. No te estoy diciendo que sea el único factor de éxito para un negocio, desde luego. Pero te diré una cosa: es lo primero que se nota.

          En estos momentos de crisis y saturación de medios, es un aliado imprescindible para lanzar a lo grande ese nuevo producto, curso o servicio que tienes en mente.

          Por cierto, somos muchos diseñadores los que ofrecemos la posibilidad de pagar a plazos. Así que, no dudes en preguntar al profesional que hayas elegido, si puede hacerte más fácil la inversión en branding.

            Si estás preparada para empezar con tu rebranding, te invito a echar un ojo a mis servicios. Me encantan especialmente los proyectos de rebranding. Es muy interesante analizar lo que funciona y no y cómo mejorar la percepción de tu negocio, manteniendo o eliminando determinados elementos. Para finalmente crear una marca “evolucionada” para tu negocio. 

            Si tienes preguntas sobre mi proceso de trabajo, o las modalidades que ofrezco, ponte en contacto conmigo y valoraremos la mejor opción para ti.