Leer es mi superpoder desde pequeña.

Siempre hay libros rodeándome, sea en mi sofá, en mi mesita de noche… o en mi escritorio.

Porque si los libros ya eran mis compañeros favoritos en los momentos de ocio, desde que emprendo se han convertido en mi herramienta secreta. La lectura me permite actualizarme y aprender nuevas habilidades ¡por un precio y en un tiempo récord!

Además, es un ritual diario que me proporciona anclaje y tranquilidad en los momentos de incertidumbre, como el que estamos viviendo ahora.

¿Quieres desarrollar este hábito y aprovechar los superpoderes de los libros en tu negocio? Quédate conmigo, te voy a compartir unos consejos muy sencillos para que tú también lo logres. 

7 tips para desarrollar tu hábito de lectura

Selecciona libros de calidad

¡No hay quien disfrute del hábito de lectura con un libro malo entre manos!

Para descubrir libros de calidad, sigo de cerca las nuevas publicaciones de las editoriales o de los autores que más me gustan. También exploro en Instagram los perfiles de estos autores, porque los escritores son siempre grandes lectores y suelen recomendar sus libros favoritos en redes.

Pero lo que más me gusta hacer es pedir a mis amigas y compañeras emprendedoras que me recomienden libros.

Oh, y por si estás buscando por tu cuenta, aquí va mi super-consejo: juzga el libro por su portada. Será cosa de diseñadora gráfica, pero pocas veces falla: un libro con portada casposa… suele serlo.

Deja los libros que no te gusten

Un hábito, para cuajar, necesita estar conectado con el placer. De nada sirve intentar ser un lector más asiduo, leyendo libros que no nos gustan. Simplemente, déjalo.

Hace unos años no me atrevía a dejar de leer un libro que no me gustaba. Me aguantaba hasta el final, por si se volvía mejor. Pero, el hecho es que ya tengo suficiente experiencia lectora para saber cuándo un libro no es para mí. En esos casos, lo descarto sin piedad. Al final, mi tiempo es demasiado valioso como para seguir leyendo sin ganas. 

Determina un horario diario para leer

 Busca un momento en el que estés tranquila, sin prisas y en un entorno mínimamente silencioso. Fija un tiempo, por ejemplo un cuarto de hora puede ser suficiente. Y simplemente… lee cada día. Es la forma más fácil de convertirlo en el hábito de lectura que quieres.

En mi caso, leo libros formativos o de desarrollo personal un rato por las mañanas, mientras desayuno. Y tengo otro momento de lectura imprescindible, al acostarme: me ayuda a desconectar la mente del modo trabajo y relajarme. En este rato, me gusta leer ficción en francés, para “sentirme en casa”. 

Crea un ritual

Es una técnica muy empleada para crear hábitos: asociarlo a otro hábito placentero.

Prueba a combinar tu momento de lectura con algo que te guste especialmente. Por ejemplo, tomar una infusión o un vinito, darte un baño, prender una vela aromática, echarte en el sofá con tu mascota… De esta manera, tu mente asociará el placer del momento con la lectura y probablemente tengas más ganas de coger tu libro.

Otra idea es recompensarte al haber seguido tu nuevo hábito de lectura durante un determinado tiempo. Por ejemplo, hazte un pequeño regalo al acabar el libro o al haber cumplido 10 días de lectura seguidos. Y sí, la recompensa puede ser conseguir otro libro 😉

Lleva tu libro a todas partes

 Sí, como el móvil, haz que tu libro del momento te siga durante el día. De esta manera, en cuanto tengas un rato desaprovechado, podrás leer unas páginas en lugar de perderte en el feed de Instagram.

Si te parece incómodo llevar un libro a cuestas, el formato digital es tu amigo. Yo uso la app Kindle, lo leo desde mi tablet cuando estoy en casa.Y también la tengo instalada en el móvil para poder aprovechar la espera en la cola de la caja. No es ideal para leer mucho rato, ¡pero para estos momentos es de lo más práctico!

Comprométete con alguien

 Tener que rendir cuentas a alguien es otra manera muy poderosa de fomentar el hábito de lectura.

Hay diferentes maneras de hacerlo. Puedes proponer a uno o varios amigos leer el mismo libro a la vez, con una fecha límite para acabarlo. El plazo ideal es un mes, pero puede ser distinto si todos andáis justos de tiempo.

Otra manera, si no encuentras compañeros de lectura, es quedar con un amigo o tu pareja a que al final del mes le harás un pequeño resumen del libro que estás leyendo. Si quiere, puede hacer lo mismo y así ambos acabáis aprovechando la sabiduría de dos libros cada mes.

Forma parte de un club de lectura

El último consejo es el más efectivo de todos: apúntate a un club de lectura. Es la forma más fácil que conozco de leer sacándole el mayor provecho. De hecho, por eso co-fundé el club de lectura para emprendedores La Lista Secreta.

Primero, el club se hace responsable de la selección del libro. Eso hace que ahorres tiempo y descubras lecturas que no hubieras encontrado de otra manera.

Segundo, tienes un plazo y compañeros con los cuales estas comprometido a leer: ¡No puedes escaquearte!

Finalmente, la recompensa de compartir con otros tus impresiones sobre el libro, durante la reunión mensual es lo más bonito de todo. De hecho, en La Lista Secreta, hacemos este momento aún más especial, invitando un experto cada mes a la reunión, para que nos cuente más sobre el tema del libro. 

 Sonará muy parcial, pero formar parte de este club de lectura lo ha cambiado todo para mi. Ya leía mucho antes, pero ahora leo aún más sobre emprendimiento y veo que implemento de verdad en mi negocio lo que aprendo en los libros.

Si eres emprendedor y también quieres que la lectura se convierta en la herramienta secreta de tu negocio, nuestro club La Lista Secreta te está esperando. Además, sería muy divertido compartir las mismas lecturas, ¿no crees?

Encontrarás toda la información en https://www.lalistasecreta.com