Emprender tiene muchas definiciones, pero si tuviese que buscar un sinónimo, sería éste: “malabarista”.

Y es que, a veces, muy a nuestro pesar, tenemos que hacer un poco de todo: de gestora, de secretaria, de programadora web…. ¡y hasta de diseñadora! Por mucho que hayamos contratado el diseño gráfico de nuestro logo o página web, lo más probable es que nos apañemos solitas para toooodo lo demás. Te suena, ¿verdad?

Por eso mismo, para ti que emprendes y, en ocasiones, no tienes más remedio que hacer las veces de diseñadora, aquí van mis trucos básicos para hacer diseños resultones 😉

Mis trucos de diseño para que hagas magia

Verás que, aplicando estos sencillos consejos, tus diseños cambian… ¡por completo! Y puedes empezar a sentirte orgullosa de lo que haces y a disfrutar con tus creaciones.

Vamos a ellos…

Busca referencias visuales

Antes siquiera de empezar, elige un estilo que te guste. Mi recomendación es que recopiles muchas imágenes que encajen con ese estilo que has definido, para que te sirvan después de referencia. Por ejemplo, observa con qué tipo de letras consiguen ese ambiente, los colores que usan, la composición, las texturas, la luz…

Cuando las hayas analizado bien, ¡haz tus propias pruebas a partir de tus conclusiones!

Define una paleta de colores

Elige unos 3-5 colores y úsalos siempre. Esta es la mejor manera de no equivocarse y de construir una identidad de marca reconocible.

Una fórmula que da buenos resultados, consiste en definir un color principal, un color de apoyo y un color de acento, más contrastado, para dinamizar la mezcla. Pero, si quieres aprender a crear tu propia paleta, aquí te enseño cómo hacerlo.

Atención a la tipografía

Esto son palabras mayores. Así que, hazlo simple. No combines más de 3 tipografías en la misma pieza. Y si me apuras, te diría que con dos tienes suficiente.

Las tipografías son delicadas de combinar, es muy fácil equivocarse y perder legibilidad y fuerza con una mala combinación. Por eso, intenta no mezclar tipografías muy parecidas entre sí, los contrastes de estilo suelen funcionar mejor.

Nunca maltrates las letras

Ten cuidado de no estirar o deformar el texto. Cuida el espacio entre letras y entre líneas, que sea proporcionado con el tamaño de letra y que no perjudique la lectura. Por último, si justificas un texto, comprueba que no haya demasiado espacio entre las palabras.

Te parecerá una nimiedad, ¡pero puede convertirse en un gran cambio en tus diseños!

El espacio en blanco

No sé el porqué se le tiene tanto miedo al blanco, en las composiciones. No hace falta llenar cada centímetro cuadrado de tu composición. Dejar espacio permite guiar la lectura y te ayuda a destacar lo relevante.

Además, son verdaderas zonas de descanso para el ojo… ¡no las descuides!

Jerarquiza la información

Ya sé que, a veces, queremos poner demasiadas cosas en una misma pieza, para que no se pierda ni un detalle, pero corres el riesgo de que la información relevante se pierda. Así que éste es mi consejo: define un orden de lectura para tus creaciones.

Piensa, ¿qué quieres que lean o vean primero? ¿Tu logo? ¿El título? ¿El precio de tu producto? Define una jerarquía y destaca solamente las cosas importante. Si intentas destacar todo, ¡realmente no destaca nada!

Alinea las cosas

¿Cómo poner orden en tu composición? Sencillo, ante la duda, ¡usa la cuadrícula! No es ningún dicho de diseñador, pero podría serlo. Al cerebro humano le gusta el orden, nos gusta que las distintas formas de una pieza guarden correspondencia entre ellas y que los márgenes de una composición sean uniformes.

¿No sabes dónde colocar un elemento? Busca alinearlo con otro elemento de tu diseño.

En situaciones “desesperadas”, tira de recursos prediseñados y plantillas

A veces, no hace falta que reinventemos la rueda. ¿Para qué echar horas y horas diseñando desde cero tu ebook, cuando ya existen miles de plantillas con el estilo que quieres?

Si no eres experta en diseño, busca una plantilla y trabaja en base a ella. También puedes encontrar diseños hechos para casi todo (en Graphicburger o Creative Market), que tan sólo necesitas personalizar. Una vez más, si te pones a comparar el precio del recurso con las horas que te ahorras en diseño, ¡seguro que te sale a cuenta!

Por favor, no caigas en las redes de los efectos y los filtros

En Photoshop o Illustrator, entre otros programas, encontrarás cantidad de filtros y efectos, formas prediseñadas y degradados. ¿Quieres saber mi opinión al respecto? NO los uses, jamás, y todo irá bien. En serio, en el mejor de los casos, estarán muy vistos y en el peor, quedarán muy mal y nada profesional.

Y siempre que puedas… ¡compra programas profesionales!

Mira, sé que estamos hablando de una inversión grande, según el programa del que se trate, y entiendo que no querrás gastar tanto. Pero, si estás maquetando tus folletos o infoproductos con Word, tus imágenes de blog con Powerpoint, o incluso, aunque utilices Picmonkey o Canva, déjame decirte algo… Estás perdiendo un montóóón de tiempo, para un resultado que no llegará a ser ni la mitad de bueno de que sería, con un programa profesional.

Sin duda, sería mejor invertir ese tiempo en otras tareas, más relevantes para ti, ¿no crees?

Hasta aquí los trucos para no diseñadores. Espero que te ayuden a mejorar tu experiencia como diseñadora ocasional y te faciliten el trabajo. Y a ti, ¿cuál de estos trucos te ha “salvado la vida” a la hora de crear tus propios diseños?

Ah, si apuestas por tu marca y la pieza que tienes entre manos es demasiado importante para utilizar la vía DIY, siempre puedes contar con una profesional. Yo puedo ayudarte, sólo tienes que escribirme 😉

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