arquetipo de marca

¿Sabes qué sucede cuando buscas en Internet sobre branding?

Que lo que encuentras suele ser contenido o información subjetiva, sesgada por el interés o el objetivo de la persona que hay detrás. Cuando utilizamos estrategias de marketing de contenidos en nuestros negocios, lo hacemos para dar a conocer nuestra marca y, en última instancia, para vender más.

Y no es malo, todo lo contrario. Pero, a veces, te encuentras con ciertos mitos que se crean, a partir de las opiniones a medias de muchos.

En mi caso, como diseñadora, yo también podría decirse que te cuento las cosas de manera subjetiva, porque lo hago desde mi punto de vista, que seguro es diferente del de alguien más.

Pero, hoy, en este artículo me propongo hacer como Jim Carrey, en Mentiroso compulsivo, y hablarte sólo con la verdad. Si quieres que desmontemos juntas las verdades a medias (¡o directamente mentiras!) que se cuentan sobre el branding visual, ¡adelante!

Puedes esperar para invertir en branding e ir haciendo apaños hasta que tu negocio sea más rentable

¡Mentira! Puedes entrar en un bucle si esperas que tu negocio sea rentable para invertir en branding. Y es que, si tu identidad visual no se ve profesional, difícilmente tu negocio va a funcionar mejor.

Los clientes no compran si no tienen confianza y una imagen profesional, que puedan tomar en serio, es la clave para conseguirlo. Además, tus empleados, colaboradores y proveedores también te tomarán más en serio.

Necesitas cambiar tu identidad visual porque llevas demasiado tiempo con ella

¡No! Un branding visual no necesariamente caduca. Si te sigue gustando y funcionando, ¿por qué invertir tiempo y dinero en un cambio, que además conlleva el riesgo de despistar a tus clientes más fieles?

Valora y analiza objetivamente si tus valores y tu personalidad de marca siguen igual. Si no ha cambiado tu mensaje, no cambies tu imagen. En el caso de que tu imagen se vea anticuada, se puede resolver con un pequeño restyling.

De hecho, en mi artículo, ¿Cuándo es recomendable cambiar tu branding?, te explico exactamente cuándo tomar la decisión de un rebranding.

Tu identidad visual ha de ser moderna y molona (¡cómo las de Pinterest!)

Sí… ¡y no! Si bien tu identidad se tiene que ver actual, no debería ser su principal objetivo. Lo que tiene que transmitir es tu personalidad. Pasa un poco como con la moda, de nada te sirve comprar esa prenda que lo peta, si no va contigo, ni te favorece.

Además, acuérdate de que lo que está muy a la última… También deja de estarlo muy rápido.

Lo que necesitas para empezar es un logo, lo demás no importa tanto

¡Mentira, de nuevo! El logo es una parte del branding que consiste en representar visualmente el nombre del negocio. En cambio, el branding es todo lo que se percibe de tu marca.

Más allá de la identidad visual, es la experiencia del cliente con tu negocio, cómo se siente al ver tu web, tus productos, comprando… Es decir, en contacto con tu marca.

Ahora bien, es cierto que el logo, cuando se trata de la identidad visual, es la joya de la corona. Si lo cuidas, puede subir mucho el listón de tu marca.

Tu primo, que sabe un poco de Photoshop, te puede hacer un logo

Pues sí, te puede hacer un logo. Pero, ¿te puede diseñar un logo capaz de comunicar quién eres y lo mucho que ofreces?

No te engañes, no hace falta ser un experto en diseño para detectar cuando un logo es amateur. Si tu imagen se ve low-cost… sólo conseguirás clientes que buscan el mejor precio, sin tomar en cuenta el valor de lo que ofreces.

Si quieres ir en serio y no tener que discutir tus precios, necesitas tomártelo en serio. No contar con un profesional para tu branding es el típico «ahorro» que puede salir caro a la larga.

Así que, antes de contratar uno, mejor lee este otro artículo: 13 preguntas que hacer a un diseñador antes de contratarlo.

Tu branding tiene que encantar

¡Sí y no! Más allá de que te guste o no, tiene que funcionar. Es decir que tu mensaje tiene que transmitirse de la manera más atrayente posible y llegar a tu cliente ideal (y no a medio planeta).

Te voy a contar un secreto: el color amarillo no es mi color favorito, no es por eso que lo elegí de color corporativo para Lunes Design. Lo seleccioné porque es el color que mejor transmite mi personalidad de marca y los valores de mi negocio.

Ahora bien, tienes que sentirte orgullosísimo respecto a tu marca. Si en el momento de dar tus tarjetas de visita a un potencial cliente te entra algo de vergüenza… Alerta, necesitas cambiar tu branding urgentemente.

Espero que después de este artículo, haya conseguido desmontar algunas de las mentiras (o medias verdades, llámalas como quieras) sobre branding que invaden la red. ¿Habías escuchado alguna de ellas?

Si te queda cualquier duda o tienes más alguna pregunta, para seguir desmontando los mitos del branding visual, déjamelas en los comentarios. ¡Prometo decir la verdad y sólo la verdad!

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