arquetipo de marca

¿Cuánto te gustaría que tu marca dejara una impresión para siempre en tu cliente, en medio de las muchas compras que hace y entre toda la publicidad que ve?

Es decir, una impresión asociada con emociones positivas, duradera, que le dejara con ganas de no perderte nunca de vista y recomendarte a todos sus conocidos.

¿Molaría, verdad? Buena noticia, es posible, construyendo una experiencia de marca inolvidable.

Primero, ¿qué es la experiencia de marca?

Es todo lo que forma parte de tu marca y pueden vivir y sentir tus clientes, cuando interactúan con tu negocio. Los visuales y los textos son una parte obvia, estimulan la vista y producen muchas emociones. ¡Pero hay más!

Tu forma de atender a tus clientes, si pueden interactuar contigo directamente o no, o por ejemplo, tu punto de venta (físico o virtual). También el seguimiento, la fidelización de tus clientes, el tono que empleas en tu comunicación o las muestras o regalos que les das… Todo lo que emociona, estimula los sentidos y deja huella en tus clientes.

¿Cómo ha de ser tu experiencia de marca?

  • Coherente con tu personalidad de marca (psst, para esto va muy bien la técnica de los arquetipos de personalidad de marca, te lo explico aquí).
  • Consistente y el reflejo constante de la calidad de tu producto o servicio.
  • ¡Emocionante! Sin olvidar trabajar siempre el mismo tipo de emoción. La especialista en esto es Gemma Fillol, si te interesa el tema.
  • Ir un pasito más allá de las expectativas. Por ejemplo, a través de un tarjetón de agradecimiento, un detalle para el cumpleaños de tu cliente. Quizá pueda ser una llamada después de haberte contratado o ese “extra” que no esperaban… Hay muchas posibilidades, sé creativa.

Un ejemplo de experiencia redonda e inolvidable

Me gusta mucho la marca Lush. A ver, prefiero comprar a empresas locales y más pequeñas, pero reconozco que de vez en cuando caigo, precisamente por su marca.

Porque siempre que compro uno de sus productos, es toda una experiencia: olores, texturas, las propiedades de sus productos respaldados por valores (zero waste, sin maltrato animal…), trato personalizado, packagings (reciclables) que dan gusto tener al lado de la bañera… Es un deleite para todos los sentidos que, además, resuena con mis valores.

Y hay más. La última vez, hice una compra online. Recibí mi paquete en casa y dentro estaba mi pedido, todo bien envuelto y mono. Pero además, había un pequeño sobre de regalo, con una notita a mano de la dependienta, con muestras elegidas para mí. Me enamoré.

Puede gustarme más o menos el producto, puedo incluso cambiar y dejar de interesarme en la marca… pero esta experiencia no la olvidaré.

 

Revisa tu experiencia de marca y asegúrate de que sea perfecta, coherente. Cuando la tengas, buscas ese extra que te hará conectar con tu cliente para siempre.

Acuérdate de que el objetivo es que tu cliente se sienta especial siempre que esté interactuando con tu negocio.

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