arquetipo de marca

Creo que no hace falta que haga hincapié en el hecho de que las emprendedoras vamos corriendo contrarreloj todo el día, ¿verdad?

Por eso, no sé tú pero para mí, cualquier truco para ahorrar tiempo siempre es bienvenido 🙂

Hoy te voy a dar un par de trucos para tus redes sociales, porque la verdad es que pueden demandar mucho tiempo, entre crear contenido, moverlo, interactuar…

¿Lista? Vamos allá.

La base: planificación y programación

A ver, igual no te suena a notición, pero si tienes un perfil profesional en redes, no puedes estar esperando a que te visiten las musas y publicar sin estrategia.

Y como lo que queremos es ahorrar tiempo (y energías), lo ideal es tener una estrategia, planificar tus contenidos, crearlos con antelación… y sí, programarlos para que salgan automáticamente el día D.

Todas lo hacemos, no pasa nada. La espontaneidad la guardas para los Stories o los comentarios 🙂

Para hacerlo hay un montón de herramientas, a mí me gustan Hootsuite, Planoly (para Instagram) y Tailwind (para Pinterest).

Las plantillas son tus amigas

Bien, ahora imaginemos que quieres compartir frases inspiradoras, citas, o que toca promover un lanzamiento o artículo de blog / podcast.

Cuando necesitas compartir una imagen que no sea una simple foto y contenga texto… ¡es cuando necesitas poner plantillas en tu vida!

¿Qué son? Pues simplemente un diseño preparado con antelación, en el que sólo modificas el texto cuando lo necesitas para crear una nueva publicación.

Son adictivas porque te permiten:

  • tener el visual listo en cuestión de minutos,
  • y mantener coherente tu estilo de marca, sin pararte a pensarlo.

Para tenerlas, tienes 3 opciones que te voy a detallar a continuación.

Opción 1: pides a un diseñador que te preparare plantillas que reflejen tu esencia y que puedas adaptar fácilmente en el día a día.

Opción 2: creas tu propias plantillas. Para hacerlas puedes usar Canva, Picmonkey o incluso las presentaciones en Google Docs.

Te recomiendo crear un diseño y luego 1-2 variantes (es decir la misma composición, cambiando o invirtiendo los colores)

Opción 3: puedes comprar plantillas hechas. Sí, existen (¡no me digas que no vivimos en una era maravillosa!) Lo único que tendrás que hacer es cambiar los colores, las tipografías para adaptarlas a tu marca.

La ventaja es que puedes encontrar plantillas muuuy chulas, incluso animadas.

Te recomiendo mucho mirarlas en Creative Market, siempre asegurándote de que tienes el programa adecuado para editarlas – y sí, las hay para Canva.

Te dejo a continuación una pequeña selección de plantillas bonitas.

Powered by Creative Market

 

Ahora que ya tienes claro de dónde ahorrar tiempo para dedicarlo a otros asuntos igual de importantes en tu negocio, ¿qué vas a hacer? Cuéntame por cuál de los trucos empezarás o si ya utilizabas alguno.

¡A por ello jefaza!

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