arquetipo de marca

¿Sabías que tu marca, por pequeña que sea, puede tener cosas en común con marcas gigantes como Pepsi o Apple?

Sí, hay ciertos aspectos o principios que utilizan las grandes marcas y que tú también puedes aplicar a tu negocio. Y obviamente, no tiene que ver con el número de empleados, ni el presupuesto, ¡no te alarmes! Al igual que ellos, tu negocio necesita vender y, por lo tanto, vas a tener que promocionarte.

Ya lo he mencionado otras veces, trabajé 4 años como directora de arte en agencias. Esto me permitió trabajar para multinacionales muy famosas y, a pesar de que todas no me apasionaban por igual, aprendí muchas cosas que sigo aplicando en mi negocio y en el de mis clientes.

¿Quieres descubrir cuáles son para poder implementarlos? Pasa y te cuento cómo lo hacen…

1. No ahorran en lo esencial

Ojo, no es que acostumbren a tirar su dinero, sólo porque tienen de sobra. Es justo lo contrario. Las grandes marcas tienen mucho cuidado para no malgastar sus recursos, eso sí, saben con exactitud dónde es importante no recortar.

Invertir dinero en algunas cosas (como por ejemplo el branding, las fotografías, los textos, etc.) permite ahorrar tiempo, esfuerzo y dinero en el futuro.

En tu negocio, te recomiendo mucho invertir más en la base (el logo, la página web y unas fotografías profesionales) y un poco menos en lo demás (plugins, campañas de Facebook, Adwords, etc.) Al menos si estás empezando, ¡lo mejor es priorizar los recursos!

2. Planifican con antelación

Las grandes marcas suelen trabajar a un año vista, como mínimo. Quizás te parezca extremo, pero verás que te permite pensar en acciones estacionales. Por ejemplo, puedes probar a crear un calendario anual de las fiestas, fechas señaladas y ferias en las que quieres participar. Incluye, también, los productos o packs de servicios que vayas a lanzar.

Con todo esto, decide qué tipo de contenido puedes aportar en tu blog y redes y cuándo vendría bien refrescar el diseño de tu web o perfiles sociales.

Y voilá, ¡ya tienes un bonito plan de acción para este año! Como verás, no tiene porqué ser algo muy elaborado o demasiado complicado.

3. Las grandes marcas están en redes sociales

La filosofía de estas marcas es la siguiente: tus clientes hablarán de ti de todas formas, así que, es mejor si participas en la conversación. Y de hecho, no sólo los clientes, todo el mundo opinará sobre tu negocio, tarde o temprano.

Ok, estamos de acuerdo en que no puedes controlar lo que dicen, pero si tienes tu perfil al día, ¡puedes liderar la conversación!

Elige las redes sociales en las que quieres estar y apuesta por una presencia más activa. En el resto, puedes abrir un perfil sin más, o ni eso. Como te dije antes, tienes que aprender a priorizar tus recursos como los grandes.

Si decides abrirte un perfil en tus redes secundarias, que sepas que con Hootsuite o ITTT, puedes replicar el contenido que vayas a publicar en las primeras en el resto.

4. Dividen las tareas al máximo…

… para encargar cada parte a quien mejor la sabrá desempeñar. O lo que es lo mismo, “zapatero, a tus zapatos.”

Si no dispones de un equipo y, como yo, a veces pareces una mujer-orquesta, se trata sencillamente de darte cuenta de las tareas que realmente NO deberías hacer (porque te cuestan mucho esfuerzo, porque no tienes ni idea, porque no eres bueno en ello, etc.)

Sé objetiva y pon límites. No puedes externalizar todo, pero seguramente, poco a poco, sí puedas hacerlo con algunas cosas. Por ejemplo, yo cuento con un gestor, un programador, una fotógrafa y alguien para revisar mis textos. Lo mínimo vital para mí, vaya.

5. No hacen chapuzas o “popurrís” con su comunicación

Si te fijas en las grandes marcas, todo respira el mismo aire, ¿verdad? El tono es siempre el mismo y todo se ve bien, porque se ha hecho con cariño. Bueno eso y porque, según mi experiencia, cuando he diseñado para marcas grandes, no se suelen alejar lo más mínimo de su manual de marca.

Podemos ser un poquito más flexibles siendo pequeños e ir probando cosas, pero sí hemos de ser siempre fieles a nuestra personalidad de marca. Y si vas a hacer algo con prisas y mal, pregúntate si realmente vale la pena mostrar esa faceta de tu negocio o si es mejor quedarse calladito.

6. Se marcan un único objetivo para cada campaña

No se andan por las ramas. Cero confusión. Cuando ves un anuncio de Pepsi, por ejemplo, sabes exactamente qué se espera de ti (quieren que compres el producto, que hagas click aquí o allá, o participes de su concurso, etc.)

Este principio es fundamental que lo apliques a cada cosa que hagas en tu negocio. Ten siempre en mente el objetivo de las piezas que vas haciendo. Haz que cada una de ella contenga una llamada a la acción clara y directa dirigida a tu público.

Sólo de esta manera podrás después sacar conclusiones de tus acciones y tomar mejores decisiones.

7. Miden los resultados

Este punto tiene bastante que ver con el anterior. Las grandes marcas después de cada tuit, de cada campaña de publicidad, incluso de cada año, miran los números. Hacen esto para poder compararlos con los de años anteriores y tomar acción.

Analizan lo que ha funcionado, lo que se podría mejorar… Y lo que no ha resultado beneficioso, tanto a nivel de pasta como de impacto, ¡se descarta sin más!

Así que, por poco sexy que te parezcan los números de tu negocio, te recomiendo observar y revisar constantemente la repercusión de lo que haces. Esto te ayudará a centrar tu esfuerzo en lo que mejor funciona y a no malgastar tus recursos (¡qué seguro no son como los de Apple!)

Y para finalizar, hablando de promoción… me gustaría decirte que no te sientas frustrada por ser pequeña, o no llegar a todo. Piensa que esas marcas grandes cuentan con varias agencias de publicidad, o sea muchas personas que se encargan de que se les vea hasta en la sopa.

En cambio, tú dominas cada área de tu negocio, sabes exactamente de lo que hablas. Y cuentas con una ventaja competitiva absoluta frente a esas marcas gigantes… ¡tienes pasión por lo que haces!

Ahora sí, ¿lista para destacar con tu marca apasionada?

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